Tratamientos Vasculares

Las várices son un trastorno presente en las venas o las arterias producto de la dificultad que tienen estas al transportar el flujo sanguíneo de vuelta al corazón, lo que provoca que la sangre se acumule en zonas del cuerpo como las piernas y la cara. En el caso del rostro, las várices aparecen en forma de arañitas y esto se debe a la rotura de los vasos capilares. Las zonas más comunes del rostro donde aparecen son las mejillas y alrededor de la nariz. La insuficiencia venosa es un problema muy común en las personas. Las mujeres padecen frecuentemente esta patología; esto se debe a que, a diferencia de los hombres, la musculatura en las mujeres suele ser menor.

En el caso de las várices en las piernas, se presentan efectos como: calambres, hinchazón, dolor o pesadez. Algunos de los factores que producen estas reacciones son: envejecimiento, debido a que con el paso del tiempo las paredes vasculares son menos elásticas y las venas son más propensas a sufrir deterioros; mala alimentación, con esto la circulación se hace más lenta y deficiente, lo que resulta en hinchazones a nivel de las pantorrillas, muslos y tobillos; genética, en caso de haber antecedentes de familiares que hayan tenido problemas vasculares; ropa ajustada y tacones altos, estos impiden que la sangre circule correctamente; y la obesidad, un incremento excesivo de peso ejerce presión sobre las venas y los fluidos sanguíneos se acumulan.

Algunos tratamientos vasculares requieren prácticas sencillas como drenaje linfático para ayudar a disminuir el edema y presoterapia muy utilizada para mejorar la circulación.

Este aparato es mucho más que un tratamiento estético, ya que atiende a problemas clínicos que son los precursores de las posteriores expresiones estéticas. Entre sus funciones más importantes a nivel médico se encuentran la reactivación del sistema circulatorio, el aumento del trofismo celular, llegada de nutrientes y oxígeno a la células, la tonificación muscular y estimulación del sistema inmunológico.
La presoterapia está indicada para aquellas personas que quieran resolver tanto problemas circulatorios como estéticos, como en el caso de celulitis o la obesidad. La remodelación del cuerpo, mejorando el estado de una piel flácida y sin tono muscular, es otra de las ventajas de su uso.

Este tratamiento ha adquirido popularidad también entre los deportistas, que lo utilizan como complemento para aliviar la pesadez de las piernas, o entre las personas sometidas a una operación quirúrgica, ya que, como terapia tras un posoperatorio, la utilización de este aparato resulta beneficiosa para una mayor circulación del tejido tratado.

Otros precisan intervenciones más complejas como la cirugía. Para proceder con un tratamiento vascular es importante identificar qué lo ha causado. Las várices son una enfermedad degenerativa que no suele ser grave, sin embargo resultan antiestéticas, por lo que requieren de un tratamiento adecuado para corregirlas y devolverle a la piel una mejor apariencia. Si desea un tratamiento efectivo que elimine esas incómodas arañitas en su rostro o las marcadas várices que afectan sus piernas, en Sanae tenemos la solución a su problema con resultados garantizados.