Kinesiología Respiratoria

Es una herramienta terapéutica destinada a tratar afecciones del sistema respiratorio. Consiste en aumentar la capacidad pulmonar, y abarca procedimientos como: maniobras manuales, tratamientos terapéuticos y ejercicios respiratorios. Estos tienen el propósito de optimizar la función ventilatoria del organismo y promover el bienestar físico de las personas. Las técnicas empleadas en la kinesiología respiratoria utilizan comúnmente compresiones, vibraciones torácicas y cambios de posición del paciente para ventilar y drenar las secreciones bronquiales que puedan estar presentes en sus pulmones. Los métodos kinésicos respiratorios permiten descongestionar las vías aéreas, mejorar el mecanismo de la tos, y ayudar a contrarrestar enfermedades respiratorias. Las patologías más frecuentes que afectan la respiración son: bronquitis, asma, fibrosis quísticas y atelectasia (colapso parcial del pulmón).

Los tratamientos respiratorios empleados en las terapias kinésicas ejercitan los pulmones y activan la función del diafragma para una recuperación eficaz del sistema pulmonar, además de entrenar y fortalecer la musculatura y limpiar las vías aéreas. A través de estos procedimientos basados en terapias y la utilización de agentes físicos como el aire, se pretende mejorar la respiración de los pacientes para que puedan tener un mejor estilo de vida. Asimismo, la rehabilitación respiratoria, el manejo de la ventilación y el monitoreo de la función pulmonar forman parte de los procedimientos empleados en la kinesiología respiratoria. Enfermedades crónicas como la bronquiectasia o el asma disminuyen la capacidad de respirar adecuadamente y deterioran la calidad de vida de quienes la padecen. Es por ello que, ante estas y otras patologías que afectan la salud pulmonar de las personas, es necesaria la intervención de terapias como la kinesiología respiratoria para mejorar la ventilación pulmonar, controlar y disminuir la disnea o sensación de falta de aire, prevenir infecciones respiratorias y optimizar la entrada de medicaciones como los inhaladores, para una mejor efectividad.

Es importante tomar en cuenta algunas precauciones para prevenir las enfermedades pulmonares. Algunas de estas son: tener cuidado con los cambios drásticos de temperatura, abrigarse bien del frío y no exponerse a este con el cabello húmedo, evitar el humo de cigarrillos y olores tóxicos, comer alimentos ricos en vitamina c, acompañados de una dieta balanceada que incluya complementos vitamínicos que ayuden a crear defensas en el organismo, y realizar ejercicios al aire libre. Si presenta dificultades para respirar y/o alguna patología pulmonar, en Sanae disponemos para usted de una variedad de terapias kinésicas que permiten mejorar su respiración.