Drenaje Linfático

Es un tipo de masaje terapéutico que consiste en activar la circulación de la linfa para que los vasos linfáticos no se saturen. La linfa es un fluido presente en el sistema linfático encargado de eliminar residuos, toxinas y todo tipo de material no deseado. Su función es limpiar el cuerpo de agentes patógenos que pueden ocasionar enfermedades. Mediante esta clase de drenaje se favorece el paso de la linfa hacia los ganglios, y se evita que se saturen de sustancias nocivas para el organismo. Este masaje se realiza manualmente con movimientos suaves, lentos, rítmicos y repetitivos que favorecen la circulación del fluido linfático, y que siguen la corriente de los conductos para drenarlos y limpiar las vías congestionadas.

Adicionalmente, el sistema linfático colabora con el funcionamiento del sistema inmunitario y metabólico, absorbe la grasa de los alimentos y equilibra los fluidos del organismo. En el cuerpo se moviliza una cantidad de líquidos que equilibran la nutrición celular. Estos nutrientes se desplazan a través del organismo mediante los alimentos que se ingieren para llegar posteriormente a las células. El papel que juega la linfa es transportar los líquidos sobrantes para que el cuerpo pueda desprenderse de esos desechos. Sin embargo, cuando el sistema linfático no puede depurar esas sustancias, se producen edemas o retenciones que afectan los tejidos blandos de la piel.

El drenaje linfático abarca el campo fisiologico y estético, orientado a activar el funcionamiento del sistema linfático para facilitar la evacuación de las moléculas de gran tamaño y el líquido intersticial. La técnica empleada requiere de un estudio anatómico y fisiológico de dicho sistema con el propósito de desplazar la linfa hacia territorios linfáticos sanos y estos, a su vez, al torrente sanguíneo. Entre sus implicaciones se encuentran: edemas, várices, celulitis, hematomas, entre otros. En este mismo sentido, los beneficios que se obtienen de esta práctica comprenden: mejoría del funcionamiento linfático y circulatorio, estímulo de la función renal y del sistema inmunológico, baja presión sanguínea, entre otros. Con la ayuda de nuestros especialistas, en Sanae usted podrá recibir un adecuado tratamiento que mejore el funcionamiento de su sistema linfático y con esto adquirir una mejor calidad de vida.